Los responsables del rescate de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto, a 700 metros de profundidad, en una mina de cobre del norte de Chile restaron hoy importancia a la presencia de agua en las paredes del conducto de evacuación, técnicamente llamada "lagrimeo".
El agua "no será mayor problema para la operación (de salvamento)", aseguró a los periodistas el ingeniero André Sougarret, jefe técnico de la operación de salvamento, poco después de que se anunciara un retraso de dos horas en su comienzo.
"Siempre existe agua subterránea, la verdad es que hay algo de agua, pero no provoca ningún problema más allá de que puedan salir mojados", afirmó el experto.
El rescate de los mineros comenzará a las 01:00 GMT de este miércoles, dijeron las autoridades, que confirmaron que el primer evacuado será el capataz Florencio Ávalos, de 31 años, elegido por ser considerado el más hábil del grupo, capaz de afrontar y superar cualquier eventualidad durante el ascenso de la cápsula que se usará para sacar a los mineros a la superficie.
Sougarret aseguró además que no se han detectado desprendimientos de rocas en el conducto. "Caídas de roca no existen", subrayó.
"Dentro del protocolo que estamos utilizando para el izamiento van a ver cámaras de televisión en el punto de llegada de la cápsula, abajo, y una cámara de televisión que estará instalada en la misma jaula. Por lo tanto vamos a tener una completa información de lo que pueda estar sucediendo", explicó.
En la jerga minera se dice que una mina "lagrimea" cuando escurre agua por las paredes de los túneles y que "llora" cuando presenta desprendimiento constante de trozos de roca.
Tras el derrumbe del pasado 5 de agosto que dejó atrapados a los 33 trabajadores, otros obreros de la mina San José revelaron que el yacimiento "lloraba mucho" y que las medidas de seguridad eran precarias.
"Ya hemos hecho la revisión con cámara de televisión para ver el conducto. Lo vamos a hacer también en la primera bajada, cuando tengamos al primer rescatista, que tendrá la misión de revisar el conducto para ver su comportamiento", dijo Sougarret.
Después de una última prueba con la cápsula vacía, el primer miembro del equipo de rescatistas, de un total de cinco, descenderá en ella, en el inicio de la operación de rescate.