Dos jefes de cárceles de La Paz fueron destituidos hoy por el ministerio boliviano de Gobierno (Interior), después de que una reclusa peruana denunciara haber sido víctima de torturas como el haber sido esposada durante 45 días a su cama.
El director nacional de Régimen Penitenciario, Wilson Soria, dijo en rueda de prensa que ordenó la destitución del jefe departamental de Régimen Penitenciario de La Paz, Elaquías Valeriano, y de la jefa de la cárcel de mujeres, coronela Basilia Meneses.
Según informó esta semana la prensa, la reclusa peruana Mildreda Espinoza fue aislada y sujetada con manillas a su cama desde el pasado 6 de junio, tras ser acusada de intentar huir del Centro de Orientación Femenina, la cárcel para mujeres de La Paz.
La normas establecen que un recluso puede ser aislado un máximo de sesenta días, pero de ninguna manera puede ser esposado o sufrir otros "vejámenes", señaló Soria.
El funcionario dijo que ordenó que todo el personal policial de las cárceles haga un curso sobre respeto a los derechos humanos y sobre el proyecto de ley contra la tortura que prepara el Congreso.
El funcionario agregó que buscará una ayuda internacional de 50 millones de dólares para encarar reformas en las cárceles del país, donde hay graves problemas de hacinamiento con 8.788 reclusos, de los que el 78% aún no tiene sentencia final en sus juicios.
Soria hizo un llamado a los jueces para que aceleren los procesos penales, de tal forma que no haya tantas personas detenidas sólo de forma preventiva.