La Policía paraguaya anunció hoy la destrucción de 277 hectáreas de marihuana durante una operación de una semana, realizada en el departamento central de San Pedro, donde los campesinos defienden el cultivo de esa hierba como forma de vida.
El jefe de Policía de San Pedro, Rubén Rosas, dijo a medios de Asunción que la operación "Ko'é Pyahú" (Nuevo Amanecer), llevada a cabo del 23 al 29 de enero, permitió además el decomiso de 9.000 kilos de marihuana y la detención de 19 personas.
Rosas destacó que la campaña de erradicación, en la que participaron 150 agentes y dos helicópteros de la Fuerza Aérea, superó las expectativas de las autoridades, que esperaban destruir unas 200 hectáreas de esa droga.
Antiguamente, las plantaciones de marihuana proliferaban en los bosques del noreste del país, en la frontera con Brasil, cuyo mercado es el principal destino, pero en las últimas décadas los cultivos se han extendido al interior del país, inclusive a áreas agrícolas y ganaderas.
La intervención de la Policía en el departamento de San Pedro, una de las regiones más pobres del país, ha motivado la reacción de los pobladores, que han amenazado con bloquear carreteras para exigir el cese de la medida represiva.
El intendente de General Resquín, uno de los poblados afectados, Eugenio Rodas, admitió que la marihuana es la principal fuente de subsistencia de los campesinos de su distrito, debido a la falta de apoyo estatal a cultivos alternativos.
"Las personas que se dedican al cultivo de marihuana me señalan como responsable de haber pedido la incursión y que si la Policía destruye todas las plantaciones, será mejor que yo desaparezca de acá", afirmó Rodas en unas declaraciones publicadas la pasada semana por el diario asunceno ABC Color.
El alcalde, del oficialista Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), principal aliado del jefe de Estado, Fernando Lugo, dijo que después de la operación "vendrá más pobreza y miseria, porque las familias no encuentran otra salida".