Diálogo**Más productivo que las piedras y los bloqueos de calles, es el diálogo. Es bueno que el Gobierno haya entablado conversaciones con las distintas tendencias que se oponen a las reformas al Seguro Social. La consigna en adelante debe ser, conversación sí, confrontación no.
Conflicto**El problema empieza cuando uno, creyendo ser dueño de la razón pretende imponer o se cierra a la banda a las razones del otro, sin escuchar y apreciar, sus puntos de vista. Y de allí a las manos y a cosas peores. Pero para dialogar se necesita, sin embargo, de una mente abierta y de una actitud de respeto.
CSS**La entidad no se salvará si no aportamos más y tapamos, de paso, los agujeros negros por donde escapan millones de balboas. Así pues, quedan suculentos aumentos automáticos anuales y privilegios gremiales que no se tocaron en la reforma. Pero también hay que tomar medidas en el área de empleos y en la educación. Una muestra es el desvío de fondos del INAFORP, que es un crimen contra los pobres y sin trabajo que allí se capacitan.