La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que hoy inició una visita de dos días a Bulgaria, aseguró que este país balcánico, donde nació su padre, es para Brasil una puerta de entrada a la Unión Europea (UE) en materia comercial.
"Brasil es la entrada de Bulgaria al MERCOSUR (integrado además por Argentina, Paraguay y Uruguay), y Bulgaria es la entrada de Brasil a la UE", declaró la mandataria brasileña durante la apertura de un foro de empresarios de ambos países en Sofía.
Al comentar que la crisis de la deuda que sofoca cada vez más a los países de la Unión Europea (UE), Rousseff subrayó que es necesario que los Veintisiete demuestren solidaridad entre sí, para preservar la Unión con su papel histórico para el desarrollo de la democracia tras las dos guerras mundiales.
"Ustedes pueden estar seguros de que Brasil siempre será un fiel aliado de la UE y que hará todo lo posible para encontrar una rápida y no dolorosa solución a la crisis", declaró la presidenta brasileña.
La mandataria expresó una vez más su conexión "sentimental y de corazón" con Bulgaria, de donde proceden sus antepasados.
Al referirse a los intercambios comerciales entre Brasil y Bulgaria, Rousseff expresó su deseo de que "las semillas que plantamos hoy (en lo comercial) ojalá den frutos muy pronto".
Entre los posibles ámbitos de cooperación señaló el sector agropecuario, el de infraestructuras, de la energía eólica, solar y de biomasa, además del científico en general.
La presidenta de Brasil, que inició su gira por Europa el martes en Bruselas, asistirá esta noche a una cena que ofrece en su honor el presidente búlgaro, Gueorgui Parvanov.
Durante la cena, el mandatario búlgaro obsequiará a Rouseff una réplica del mayor tesoro de oro descubierto en los Balcanes.
Se trata del "Tesoro de Oro de Panagyurishte", un antiguo conjunto traciano de nueve vasijas de oro que se utilizaron para diversos ritos en la antigüedad y que fueron hallados en 1949 a unos 100 kilómetros de Sofía.
El tesoro de oro puro, que en su versión original pesa más de seis kilos, es uno de los orgullos nacionales de Bulgaria, por lo que las autoridades del país suelen regalar a los mandatarios extranjeros una copia del mismo.
Parvanov galardonó hoy a Rousseff con la orden de la "Stara Planina", la más alta condecoración que concede Bulgaria, desde donde su padre, Pedro, emigró a Brasil en la década de los años 30.
"Me siento muy feliz y emocionada en mi primera visita a Bulgaria. Desde el momento en que pisé esta tierra, me veo rodeada de tantos actos y expresiones de cariño que me hacen sentir ligada a este país", dijo Rousseff durante la ceremonia, celebrada en la Sala del Escudo de la Presidencia.
"He venido aquí para convertir este cariño en gestos concretos para el acercamiento de los dos países", agregó.
Por su parte, Parvanov, que recibió de manos de Rousseff la orden de la Cruz del Sur, expresó su convicción de que los contactos entre instituciones y empresarios de ambos país "darán un fuerte empuje a las relaciones económicas entre Bulgaria y Brasil".
Rousseff fue recibida también por el primer ministro búlgaro, Boyko Borisov, a quien aseguró que considera a Bulgaria un socio y aliado estratégico en Europa y desea que Brasil amplíe su presencia en el país balcánico.
La presidente brasileña tiene previsto viajar mañana a Gábrovo, la ciudad natal de su padre y donde visitará la exposición sobre su familia que se exhibe en el Museo Regional de Historia bajo el título: "Las Raíces Búlgaras de Dilma Rousseff".
Vladislav Púnchev