Docentes de la sureña provincia argentina de Santa Cruz, que están en huelga desde hace dos meses por motivos salariales, montaron hoy un campamento en una avenida de la capital del país a la espera de que el Gobierno nacional intervenga en el conflicto.
El campamento fue ubicado frente a la sede del Ministerio de Trabajo, tras una reunión que mantuvieron los docentes con funcionarios de segunda línea de la cartera que lidera Carlos Tomada, aseguró a Efe el secretario de Finanzas de la Asociación de Docentes de Santa Cruz (Adosac), Ezequiel Alós.
"Nos atendió una asesora de Tomada, nos dijo que desconocía las características de nuestra huelga, le hicimos una descripción y obviamente solicitamos la intervención del ministerio de Trabajo, porque el Estado nacional debe ser el garante de la resolución de los conflictos", apuntó.
Alós dijo que los docentes, más de 50, permanecerán en el acampe hasta el sábado próximo, cuando en una asamblea provincial se decidan los pasos a seguir, y señaló que el gremio "prácticamente descarta" un acuerdo con el gobernador provincial, Daniel Peralta, quien ha declarado "ilegal" la huelga.
Hace unos días el Gobierno de la provincia patagónica ordenó un aumento salarial del 25 % que fue rechazado por la Adosac, que exige una subida del 50 %.
Tras este anuncio oficial, algunos maestros volvieron a dar clases en algunas escuelas del distrito sureño, pero el grueso de ellos mantiene paralizada la actividad.
El paro de los maestros ha incluido en estos dos meses el bloqueo temporal del tránsito en dos pasos de la frontera con Chile, así como las vías de acceso a explotaciones e instalaciones petroleras de Santa Cruz, una de las más importantes provincias productoras de hidrocarburos del país.
El conflicto se agravó hace dos semanas, cuando docentes incendiaron la sede del Consejo Provincial de Educación, según denunciaron las autoridades santacruceñas.
En el último mes grupos de alumnos y sus padres han tomado escuelas y llevado a cabo numerosos actos de protesta para exigir al Gobierno y a los maestros que se sienten a negociar para hallar una solución al conflicto.
A esta huelga se han unido en los últimos dos meses otros conflictos sindicales en el sector petrolero, lo que ha generado importantes pérdidas en la producción de hidrocarburos de Santa Cruz, que aporta el 20 % de la extracción de crudo de Argentina.