La minera Doe Run Perú presentó los activos de su complejo metalúrgico como garantía para cumplir con el plan ambiental y reiniciar las actividades de su fundición antes de fines de julio, dijo hoy el ministro peruano de Energía y Minas, Pedro Sánchez.
El ministerio peruano de Energía aceptó hoy, en una reunión realizada en Lima con representantes de la minera de capitales estadounidense, la propuesta de la empresa, que de no reiniciar sus actividades en el tiempo acordado podría dejar en manos del Gobierno la propiedad de la planta metalúrgica.
"La empresa presentó como garantías los activos del complejo, así como los terrenos, analizamos esa garantía, el ministerio la aprobó, y así se va a garantizar el cumplimiento del PAMA (programa ambiental) con estos activos", afirmó Sánchez a la televisión local "Canal N".
Con este acuerdo, según el ministro peruano, la empresa ya "no tiene argumentos para no reiniciar las operaciones", pues al solucionar el sistema de garantías Doe Run acabó con las incertidumbres que dificultaban sus negociaciones con los proveedores.
Doe Run Perú, que opera el Complejo Metalúrgico de La Oroya desde 1997, y la mina Cobriza, en Huancavelica, desde 1998, produce plomo, zinc, cobre, plata y oro, además de subproductos como el ácido sulfúrico y el indio.
A raíz de la crisis financiera mundial, la minera redujo el año pasado sus operaciones al mínimo aduciendo que no tenía recursos suficientes, después de que se le suspendiera un crédito de un conjunto de bancos extranjeros.
La empresa, además, fue expulsada de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) por no completar su Programa de adecuación ambiental (PAMA), un compromiso que ha avanzado desde 2006 en poco más del 50 por ciento y aún falta una inversión de 160 millones de dólares para finalizarlo.