La expectación creada en torno a como va a ser el cuestionado rendimiento de los mariscales de campo y el duelo de equipos invictos e histórico que van a protagonizar los Bears de Chicago y los Packers de Green Bay serán el gran centro de atención de la tercera semana de competición en la NFL.
La inestabilidad que han mostrado los mariscales de campo en las dos primeras semanas ha sido "alarmante" en algunos equipos y los entrenadores en jefes no han tenido más opción que comenzar a mover banquillo para darle oportunidades a los reservas.
El último en hacerlo ha sido Tom Cable, el responsable técnico de los Raiders de Oakland, que pondrá el próximo domingo contra los Cardinals de Arizona al reserva Bruce Gradkowski como mariscal titular en lugar de Jason Campbell.
Cinco meses después de haber adquirido a Campbell para ser el mariscal de campo titular, los Raiders lo han enviado al banquillo de los suplentes ante el pobre rendimiento que tuvo en los dos primeros partidos de la nueva temporada.
Cable anunció el cambio, esperando que Gradkowski siga aportando al equipo la chispa que le dio al ingresar en la segunda mitad del triunfo por 14-14 ante los Rams de San Luis, en Oakland.
También habrá cambios en el puesto de mariscal de los Steelers de Pittsburgh, ahí forzado por las lesiones y suspensiones, cuando se enfrenten a los Bucaaneers de Tampa Bay, en otro duelo de invictos; Bills de Buffalo; Panthers de Carolina y Browns de Cleveland.
Mientras que el centro de atención estará en el Soldier Field, de Chicago, donde el lunes se disputara el partido 180 entre ambos equipos, el mayor número de duelos en la historia de la NFL.
"Existen grandes rivalidades en el deporte estadounidense", observa Willie Davis, ex ala defensiva y miembro del Salón de la fama, "pero ninguna cuenta con la chispa que tiene la de Packers y Bears. No hay otra que contenga tanta emoción".
Los Bears también ocupan el segundo lugar de la lista de mas duelos con el mismo equipo tras enfrentarse 161 partidos contra los Lions de Detroit, que jugaron el mismo número ante los Packers.
El nuevo duelo entre los Bears y los Packers llega cuando ambos tienen marca de 2-0 y lideran la clasificación de la División Norte de la Conferencia Nacional (NFC) después de ganar, la pasada semana, 20-27 a los Cowboys de Dallas y 34-7 a los Bills, respectivamente.
"Los partidos contra rivales de división son los más importantes", señala el entrenador en jefe de los Packers, Mike McCarthy. "El valor del resultado final es doble".
Por su parte, Lovie Smith, entrenador de los Bears, considera que la rivalidad entre ambos equipos es positiva para todos.
"Es la rivalidad más frecuente en la NFL", valoró Smith. "Es una buena rivalidad. Normalmente, estos partidos son reñidos. Nos halaga ser parte de esta historia".
También los jugadores sienten una motivación especial cuando llega este tipo de partido y rivalidad.
El ala cerrada de los Bears, Desmond Clark, es uno de los veteranos que sabe como se viven estos enfrentamientos al llevar ya ocho temporadas con el equipo de Chicago y considerar que es la rivalidad mayor que se da dentro de la NFL.
"He jugado aquí lo suficiente como para apreciar el impacto que tiene este partido y esta rivalidad", valoró Clark. "Es sumamente importante para la afición y para la franquicia. Somos dos de las originales de la NFL, lo que le añade más valor al enfrentarte a los mismos jugadores cada año, crece el deseo de vencerles".
Al pasar las décadas, el balance de poder ha cambiado de manos con los Bear de líderes en la serie con marca de 91-82-6, incluyendo un triunfo en el único encuentro entre ambos en postemporada, los playoffs de la División Oeste en 1941.
"Es un partido ante un rival de división, dice el receptor Donald Driver, de Green Bay. "Ni les caemos bien, ni ellos nos caen bien. Los aficionados no se llevan bien, y por eso tenemos esa tirantez entre fanáticos de los Bears y los seguidores de los Packers".
El apoyador Lance Briggs, de los Bears, está de acuerdo con Driver en cuanto al impacto de la rivalidad y todo lo que significa para ambas ciudades.
"Estos partidos son muy importantes para ambas ciudades", comenta Briggs. "Si ganas, está contenta. Si pierdes, se desilusiona, por lo que haremos lo necesario para no decepcionar a los seguidores".