La Asamblea Ambiental de la ciudad argentina de Gualeguaychú recibió con "alegría y optimismo" la invitación que les hizo el canciller de este país, Héctor Timerman, para dialogar sobre una solución al conflicto por la instalación de una industria papelera en la vecina uruguaya de Fray Bentos.
La cita con Timerman, prevista para la semana próxima, será "una buena oportunidad" para discutir la forma de controlar a la fábrica de la firma finlandesa UPM (antes Botnia), afirmó hoy el asambleísta Roberto Marchesino.
"Tenemos muchísimas cosas para conversar, sobre todo lo que es el plan de monitoreo" de la planta, apuntó a radios locales luego de reiterar que los ecologistas esperan "con optimismo" la reunión con el jefe de la diplomacia argentina.
"En la asamblea del miércoles pasado habíamos aprobado pedir una reunión con Timerman", recordó.
Hace diez días, con el fin de facilitar las negociaciones, los ecologistas de Gualeguaychú levantaron por el plazo de dos meses el bloqueo del paso hacia Fray Bentos, que regía desde noviembre de 2006, en pleno conflicto bilateral.
Loa ambientalistas advirtieron, sin embargo, que reanudarán el corte si en estos 60 días no hay avances en los controles ambientales a la planta.
La protección del ambiente en el río Uruguay, hito fronterizo entre ambos países donde se levanta la factoría de UPM, será motivo de las conversaciones que Timerman mantendrá hoy en Montevideo con el canciller uruguayo, Luis Almagro.