Panamá se ha convertido en el país de mayor crecimiento en América Latina. Tiene Grado de Inversión, un récord en la entrada de turistas y una cifra envidiable de Inversión Extranjera Directa.
Por otra parte, también es una de las naciones más competitivas de la región, según los índices que miden el desempeño de indicadores económicos y sociales. Sin embargo, este desarrollo y las buenas calificaciones no significan que todo está bien.
Informes internacionales señalan que hace falta trabajar en educación, un elemento clave para el desarrollo humano y económico del país.
De nada sirve tanto éxito, si los niveles de educación no son cónsono con el desarrollo del país. Las consecuencias serán múltiples, muestra de ello es la falta de personal calificado para los puestos de trabajo que están generando las empresas multinacionales radicadas en el país y los múltiples proyectos de inversión publica y privada que se ejecutan en suelo panameño.
El 2012 debe empezar con una revisión, por parte de las autoridades, de las prioridades del país y su población.
Iniciar políticas efectivas para que la pujanza llegue a todos de manera efectiva. Se necesita una población educada para una competitividad real.