Con la tercera parte los cerca de 300,000 millones de dólares anuales que los países pobres pagan por su deuda exterior se podrían resolver las necesidades básicas de la población del Tercer Mundo, según expertos reunidos en La Habana.
Delegados de unos 40 países comenzaron ayer la II Asamblea Mundial Jubileo Sur en la capital cubana para rechazar el pago de la deuda exterior, bajo la concepción de que "es injusta, inmoral y fraudulenta".