La ejecución de los préstamos aprobados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el país aumentará durante el segundo semestre de este año, por lo que se espera desembolsar de 60 a 70 millones de dólares al finalizar el 2000, reveló el representante de este organismo financiero en Panamá, John Hasting.
La reactivación de estos desembolsos se dará luego de un letargo que experimenta la ejecución presupuestaria destinada por el BID a Panamá. Según Hasting, todos los gobiernos sufren cierto desfase cuando se acaban de integrar a sus funciones, para lo que requieren un nuevo equipo de trabajo.
La lenta ejecución del presupuesto ha cambiado y se refleja un ritmo más ágil en los últimos dos meses, dijo Hasting. "Ahora se ha llegado a un punto en donde los proyectos han mostrado un buen ritmo y la tendencia persistirá durante los próximos años", agregó.
Los 70 millones de dólares que se desembolsarán forman parte de los 500 millones de dólares que el BID aprobó en proyectos destinados a salud, vivienda, educación y carreteras en las regiones más necesitadas del país, como en la provincia de Darién.
A juicio de Hasting, "el atraso no se le debe atribuir al Gobierno, ya que depende de cambios estructurales, entre los que se incluye la apertura de licitaciones.
Manifestó que aunque existe la posibilidad de ofrecer nuevos financiamientos, el gobierno y el BID han acordado fijar como prioridad los proyectos pactados, para conversar posteriormente sobre futuros planes que impulsen el desarrollo del país.
Sin embargo, el BID desarrolla varios estudios, que aunque no se han avalado, son considerados por el gobierno, como es el caso del saneamiento de la Bahía de Panamá y un análisis de la situación socio-económica de los barrios marginados de la ciudad.
Además, se avanza en un estudio dentro del sector tecnológico que se cristaliza en la Cuidad del Saber y se brindará asesoramiento para los pequeños y medianos empresarios, quienes representan un eslabón primordial en la cadena de comercialización dentro del progreso económico que espera el país.