Más de 200 familias indígenas en Charco La Pava, Valle del Rey y Changuinola Arriba, en Bocas del Toro, han mejorado su calidad de vida, según ha manifestado la empresa AES Panamá, debido a compensaciones.
Los residentes de estas comunidades ubicadas dentro del Bosque Protector Palo Seco, al noroccidente de Panamá, reciben formalmente estructuras como iglesias, casas comunales, caminos de producción, electrificación rural y muelles para beneficio comunitario, lo que representa una inversión de $83 millones, indicó la empresa.
La construcción de la hidroeléctrica implicó la movilización de tres comunidades originarias de la etnia ngäbe.
AES implementó un proceso de reasentamiento participativo, en el cual, a partir de reuniones, talleres, consultas comunitarias y negociaciones individuales, los beneficiarios definieron las viviendas, fincas, cultivos y otras afectaciones a ser compensadas por la empresa.
La construcción de la hidroeléctrica entre 2007 y 2011, tuvo un costo de $630 millones y requirió la contratación de más de 3,500 trabajadores.