En septiembre, último mes del año fiscal, las cuentas públicas cerraron con un superávit presupuestario de 75 mil millones de dólares, comparado con los 62 mil 700 millones de déficit del mismo mes del año pasado.
El debate sobre el abultado déficit presupuestario se encuentra en el centro de la campaña electoral entre el presidente Barack Obama y el candidato republicano, Mitt Romney.
Ambos han reconocido la importancia de hacer frente al problema, pero han sido incapaces de acordar soluciones bipartidistas.
De no alcanzarse un acuerdo antes de enero, está previsto que se apliquen abruptos recortes en el gasto público y subidas de impuestos, una situación caracterizada como “precipicio fiscal”, algo de lo que los economistas ya han alertado.