Luego de haber culminado la ampliación y de atravesar por momentos difíciles con el contratista, el administrador del Canal de Panamá, Jorge Quijano, señaló que fueron muchas las lecciones aprendidas en cuanto a la confección de contratos en futuras obras de gran tamaño.
Quijano destacó que quedó claro que un consorcio con numerosos miembros representa un reto para el proyecto.
Este proyecto fue adjudicado a la empresa Sacyr, que era la líder del consorcio, además de Salini Impregilo, Jan De Nul y la panameña Cusa.
Sin embargo, durante el desarrollo del proyecto se dieron diferencias entre las empresas, que pudieron haber atrasado la obra, según explicó Quijano.
Ante esta experiencia, señaló que en proyectos futuros se requerirá que las empresas que compongan un consorcio deben haber trabajado juntas anteriormente, ya que la integración del equipo es crucial.
También indicó que es indispensable que el diseñador de la obra sea parte del consorcio para tener las reglas claras.