La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) mantiene su solicitud de que los ocupantes ilegales de terrenos bajo su propiedad en el sector de Diablo, y que se encuentran en las riberas de la vía acuática, se retiren de manera ordenada, así como que remuevan sus bienes y estructuras del área.
La decisión se fundamenta en que ni la ACP y ninguna de las autoridades que le precedieron en la administración del área conocida como los hangares de Diablo han reconocido título de propiedad sobre mejora alguna de particulares en ese sector.
Pese a carecer de títulos de propiedad válidos, la ocupación ilegal del área de los hangares de Diablo degeneró en una actividad económica de subarriendos, arriendo y ventas de locales por parte de personas que ocupan el área.
Según información de la ACP, se ha identificado alrededor de 130 construcciones en el sitio, incluyendo residencias, talleres, depósitos y otras estructuras no autorizadas.