General Motors (GM) no logró persuadir ayer a sus acreedores para que el canje de $27.000 millones en deuda por acciones de la compañía, con lo que estaría abocada a protagonizar la mayor quiebra industrial de la historia de Estados Unidos.
Hasta ayer en la tarde, los tenedores de bonos se negaban a aceptar la propuesta, los acreedores de GM tenían hasta la medianoche de ayer para aceptar el canje, impulsado por la empresa y el Departamento del Tesoro para evitar la quiebra del fabricante.
El pasado 14 de mayo, General Motors informó a la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. (SEC, por su sigla en inglés) que si no recibe suficientes ofertas para el canje de la deuda por acciones, se declarará en quiebra.
La empresa ha señalado que necesita al menos que el 90% de la deuda acepte el canje, a cambio del cual ofrece el 10% de las acciones de la firma.
Las posibilidades de que GM interese al suficiente número de acreedores antes de que termine el plazo, parece remota y los mercados reflejaron ayer ese pesimismo.
A falta de dos horas para el cierre de la bolsa de Nueva York, las acciones de la firma se desplomaban un 12,6%, hasta los 1,61 dólares.
De hecho, el presidente de General Motors, Fritz Henderson, afirmó que si es evidente que la empresa no puede llegar a un acuerdo antes del 1 de junio, declarará la quiebra antes de ese plazo. GM está a la espera de que se resuelva la situación de su filial alemana, Opel.