Los gobiernos de la Unión Europea aprobaron una propuesta que impediría a los bancos que cobren más por transacciones entre países dentro del área donde se tiene la moneda común europea, y se usaría la misma que se usa al interior de cada país miembro.
La iniciativa de ley está encaminada a reducir los costos de pagos internacionales en euros, que normalmente son más altos que las transacciones locales.
Los jefes de gobierno de la Unión Europea encargaron a sus ministros que alcanzaran un acuerdo antes de la emisión de billetes y monedas en euros en las 12 naciones donde circulará esa moneda a partir del 1 de enero del 2002.
Si la ley es aprobada por el parlamento europeo, las nuevas reglas se aplicarán a partir del 1 de julio del 2002 para pagos con tarjetas de crédito y por sacar dinero de cajeros automáticos hasta por 12,500 euros (11,000 dólares) y a partir de 1 de julio del 2003, por transferencias bancarias hasta por la misma cifra. Sin embargo, los pagos por cheque no estarán cubiertos por el acuerdo.
El limite deberá aumentar hasta los 50,000 euros (44,000 dólares) para el 2006, de acuerdo con el secretario de estado Hansjoerg Geiger, el representante del gobierno alemán ante la reunión de la Unión Europea celebrada el pasado lunes. La industria bancaria se ha opuesto desde hace tiempo a una tasa única de transacciones en los 12 países que integran la zona del euro, al argumentar que hay costos adicionales en la transferencia de fondos a otros países.