Agustín Carstens, gobernador del Banco Central de México y principal candidato de los países emergentes para dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI), acusó a los países europeos de no jugar limpio en la pugna por sustituir al francés Dominique Strauss-Kahn al frente de la institución.
Carstens admite que afronta “una batalla cuesta arriba” contra la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, candidata europea.
“Si los países emergentes no actúan en línea con nuestras aspiraciones, nunca llegaremos a donde queremos estar. Si cedemos a la iglesia europea y tratamos este asunto como siempre, las cosas nunca cambiarán”, declara el gobernador mexicano.
El ex vicedirector ejecutivo del FMI se muestra partidario de que el nuevo director del Fondo sea elegido en un proceso justo y abierto basado en los méritos de los candidatos.