Cuba adelantará una hora sus relojes en la medianoche del sábado para instaurar el llamado “horario de verano”, muy apreciado en la isla porque facilita el ahorro energético y cuya implementación se aplazó unos días este año por la visita del papa Benedicto XVI.
A las 24 horas de este sábado los cubanos llevaron sus relojes hasta la 1 horas del domingo, poniendo fin al “horario normal” que está vigente desde el 13 de noviembre de 2011.
Con el nuevo régimen amanece y anochece una hora más tarde, y se puede aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo de energía.
Los medios oficiales cubanos subrayan el sábado que la medida tiene una “alta incidencia en el necesario ahorro energético” en el país, ya que permite que oscurezca una hora más tarde.