A nadie le gusta perderse un mercado alcista, aun cuando esté al otro lado del mundo.
En momentos en que las acciones suben de São Paulo a Moscú y Estambul, los administradores de activos han acumulado casi $11,000 millones en los fondos de países en desarrollo que cotizan en los Estados Unidos en este trimestre, más que nunca desde 2012, de acuerdo con los datos que reunió Bloomberg.
Esto llevó la prima del más grande -FTSE Emerging Markets ETF de Vanguard Group Inc.- a un promedio de 0.2 %, cifra por encima de los activos subyacentes, la mayor brecha en dos años.
Los inversores están volviendo a los fondos de países emergentes que cotizan en bolsa después de retirar $31,000 millones de ellos en el año que terminó, a fin de marzo por el temor de que el fin de las políticas de dinero fácil de los bancos centrales y los estallidos de violencia de Tailandia a Ucrania desestabilizarán los mercados.
Las acciones de las economías emergentes están teniendo un desempeño superior a la de los países desarrollados por primera vez en seis trimestres, trepando 5.2%, mientras que todos salvo tres de los 296 bonos soberanos en dólares de mercados emergentes cuya evolución sigue Bloomberg subieron en el primer semestre, el alza más amplia en por lo menos tres años, muestran los datos.