Se refirió a que ese ordenamiento debe difinir claramente las tierras que se están considerando como zonas turísticas, todo para darle un sentido más lógico a la utilización de la tierra.
"Si usted piensa poner solo casa y residencias en el área de playas, se está extrayendo a la playa como una oferta de tipo turística, con lo cual el país deja de percibir", se refirió el ministro de Turismo.
No obstante, reconoció que ya se están dando los primeros pasos en ese sentido, dado que entidades como la dirección de Catastro, el IPAT y Autoridad Nacional del Ambiente, entre otras, están trabajando en conjunto para hacer el ordenamiento.
Destacó que el rubro de segunda residencia es sumamente importante, por lo que se está pensando en crear una oficina de orientación para quienes estén considerando a Panamá como su segunda residencia. Una oficina que les sirva de apoyo una vez radicados.
Cuando se habla de turismo residencial se está hablando de dos términos que no compaginan. El turismo es definido por la condición de transeúnte de la persona, mientras que la segunda residencia, que es el término adecuado, implica una permanencia con una intención más allá de lo que se considera normal para un turista.
En Panamá la segunda residencia es un rubro que cada día cobra más fuerza.