El tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos dejará "ganadores y perdedores" en esta región, afirmó el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias. "La apertura significa tener competitividad", por lo cual "va a haber ganadores y va a haber perdedores", dijo el funcionario.
Sin precisar quienes serán afectados y quienes no, Iglesias dijo que "es importante considerar quienes van a ser los perdedores, tratar de tomar medidas para mejorar su condición, compensar y darles oportunidades".
"Pero fundamentalmente", aseveró, hay que "tratar que el balance entre perdedores y ganadores sea muy positivo para nuestros países". El tratado de libre comercio entre América Central y EU fue el principal asunto debatido durante la plenaria de la XVII Reunión de Consulta de Gobernadores de Centroamérica y República Dominicana del BID, que se celebró en Tegucigalpa entre el pasado jueves y sábado.
Iglesias insistió, en rueda de prensa, en que el libre comercio "es un requisito que no podemos ignorar si queremos crecer", y "es en ese espíritu que se ubica el tratado de Centroamérica con EU".
Lo primero que debe cumplir Centroamérica, precisó, es "tener la gente apta y preparada para negociar; segundo, negociar bien", y por último, "prepararse para la apertura de las economías".
Una posición regional es básica porque "sólo se negocia bien si negociamos juntos", lo cual "nos da un mayor poder frente a la asimetría natural con un gran país como Estados Unidos", apuntó.
Pero también, enfatizó el presidente del BID, en Centroamérica "hay que hacer los cambios internos y estructurales que permitan estar en buenas condiciones para aprovechar las ventajas que supone el comercio abierto de los países".
Iglesias reiteró que una de esas reformas es la tributaria, para alcanzar mayor equidad, pero sostuvo que ello no supone que el BID promueva los aumentos de impuestos.
Centroamérica y Estados Unidos iniciaron las negociaciones de libre comercio en enero pasado en Costa Rica y celebrarán la segunda ronda del 24 al 28 de febrero en Cincinati (EU).
Mientras se prevé que el tratado se concluya este mismo año, sectores productivos como los agropecuarios rechazan el libre comercio porque temen ser avasallados por la producción subsidiada de Estados Unidos.