En el " Foro de la Nueva Sociedad", Somavia recordó que, aunque en la última década el empleo mundial ha crecido el 25%, la mitad de los trabajadores del mundo son pobres, viven con menos de dos dólares diarios, no tienen acceso a los sistemas de protección social o están empleados en la economía sumergida (el 90% en la India y el 60% en Latinoamérica).
Además, esta situación, advirtió, "acabará afectando a todas las sociedades" porque los trabajadores de los países que carecen de empleo buscan salida en los países más desarrollados.
Al mismo tiempo, los trabajadores del primer mundo también están sufriendo una degradación de sus condiciones laborales, sobre todo precariedad, y una "desvalorización" del trabajo que se traduce en "desconfianza" y en una "pérdida de credibilidad" de los ciudadanos en sus instituciones y responsables políticos.
Esta crisis, aseguró el responsable de este organismo dependiente de Naciones Unidas (ONU), "se nota en las urnas y en las calles" y en países tan distintos como Venezuela, Bolivia o Francia que están reaccionando a esta situación y, cada uno en su medida, exigen mejores condiciones de empleo.
Para Somavia, los nuevos gobiernos de Venezuela o Bolivia son simplemente el resultado del fracaso de las opciones anteriores más conservadoras y que no solucionaron los problemas de la gente. Por eso, la victoria de Evo Morales, subrayó, es "una gran oportunidad para Bolivia", que tiene que celebrar que su dirigente es un indígena que representa a la mayoría de los ciudadanos del país andino.
En el caso de Francia, explicó Somavia, la degradación del empleo se está traduciendo en una lucha entre generaciones, en descontento social, inestabilidad, incertidumbre y confusión de la clase media, que es la que mantiene la estabilidad de un país.
Por eso, para el director general de la OIT, aunque no existen "recetas mundiales" contra la crisis del empleo, los gobiernos irían en la buena dirección "si el objetivo principal de sus políticas fuera la creación de un empleo digno y de calidad".
Asimismo, Somavia reclamó más coordinación entre los organismos internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI), para evitar "la actual disfunción en la solución de problemas".
Se estima que el 40% de la población en Centroamérica vive con un dólar diario. En Panamá, según la Contraloría de la República el desempleo disminuyó dos puntos porcentuales para quedar en 9%.
Aseguran que los sindicatos no están velando por la seguridad de sus integrantes.