El índice más amplio de actividad económica futura de Japón cayó por debajo del 50% por segundo mes, en una señal de que la segunda economía del mundo podría enfriarse.
El índice principal, que comprende indicadores que incluyen encargos de maquinaria y precios de acciones, cayó a 20% en agosto, frente a 27, 3% en julio, dijo ayer en Tokio la Oficina del Gabinete. Un número inferior a 50 indica que la economía retrocederá en tres a seis meses. La mediana del pronóstico de 24 economistas consultados por Bloomberg News fue una caída del índice a 10%. El informe refleja preocupaciones entre los exportadores de un retroceso en Estados Unidos.
Incluso si China evita un sobrecalentamiento este año, habrá considerables tareas pesadas por hacer. El presidente chino Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao enfrentan un desafiante acto de equilibrio. Necesitan hacerlo sin las herramientas convencionales como políticas monetarias o fiscales, que están subdesarrolladas en China.
Lo atribulante es ver que los líderes chinos parecen considerarse a sí mismos como los supervisores de un cambio económico rápido más que sus arquitectos. Caminar por la cuerda floja de China exigirá pasos firmes hacia adelante, no tan solo una gestión astuta. Hu y Wen han dado pocos indicios de que estén haciendo lo primero, y demasiados indicios que es lo segundo.
La segunda economía de Asia se enfrenta a la complacencia que exigen los mercados.
Líderes del país parecen más interesados en consolidar el poder que en tomar decisiones difíciles para articular la transición del gigante asiático del socialismo al capitalismo.
Tiene que conservar el equilibrio económico.