La compañía aérea portuguesa TAP realizó el 75% de los vuelos previstos durante las primeras horas de ayer, cuando la huelga convocada por los pilotos cumplió su segundo día, en línea con el balance registrado.
Según la información facilitada por la aerolínea propiedad del Estado y en pleno proceso de privatización, de las 164 conexiones programadas entre la medianoche y las 12:30 horas, se llevaron a cabo 123 y se cancelaron 40.
La mayoría de las cancelaciones se concentraron en el aeropuerto de Oporto, donde se registraron largas filas frente a los mostradores de TAP, mientras que en Lisboa la situación estaba normalizada.
Decenas de clientes presentaron quejas por los perjuicios provocados y criticaron a la compañía por no facilitar soluciones.
De hecho, muchos de ellos pasaron la noche en las instalaciones aeroportuarias y denunciaron que la aerolínea no les ofreció cubrir los gastos de hospedaje y alimentación mientras están en espera de un vuelo.
El día de ayer se tenían programados cerca de 300 vuelos.