La disparada del petróleo tiene un fuerte efecto en las cuentas de las principales compañías aéreas estadounidenses, tanto que hace planear el espectro de nuevas quiebras en un sector ya muy fragilizado por los atentados del 11 de septiembre de 2001.
"Pensamos que el alza de los precios del petróleo y la guerra de precios en los vuelos interiores contribuyeron a debilitar" al sector aéreo estadounidense, destacó la agencia de calificación financiera Standard and Poor"s (SP).
Las grandes compañías ven caer sus márgenes pero no pueden subir sus tarifas como sus competidores europeos, que se mueven en un contexto de menor competencia.
"Antes solo estaban las grandes compañías del sector en trayectos que unen las costas este y oeste. Ahora, también está Southwest, JetBlue, America West...", explicó un analista de Thomson Financial.
Delta Airlines, número tres del sector en Estados Unidos, lucha por reestructurar su deuda y evocó varias veces la posibilidad de una quiebra, y llamó a sus empleados a ajustarse el cinturón.
Desde 2001, el transportista, que tiene una de las estructuras de costos más elevada del sector, acumuló casi 6,000 millones de dólares de pérdidas.
Por su parte, US Airways está al borde de la quiebra, luego de pasar siete meses en concordato entre 2002 y 2003.
La compañía espera que sus empleados aprueben reducciones de salarios por un total de 800 millones de dólares por año. Las negociaciones son difíciles y una nueva declaración de quiebra se perfila para setiembre si la empresa no obtiene concesiones salariales, dijo el viernes Standard and Poor"s. Finalmente, United Airlines (UAL), segunda firma del país en el sector, no logra salir del concordato en el que entró en diciembre de 2002.
Tras el rechazo de una nueva garantía federal para un préstamo de 1,600 dólares, UAL acaba de advertir que podría detener por completo sus aportes a los fondos de retiro de sus empleados.
"En vista de la falta de garantía de préstamo federal, conjugada con los altos precios del carburante", esta solución radical sería la única que permitiría a la compañía hacer frente al agujero en sus cuentas, sostuvo la empresa.
Para Scott Jacobson, estratega bursátil del banco Jefferies, la escalada de los precios del crudo quizá solo esté acelerando la transformación del sector, en el cual los recién llegados, compañías de bajo precio como JetBlue o Southwest, ganan cada vez más terreno con respecto a las compañías tradicionales con una estructura de costos más pesada.
El gobierno estadounidense ayudó económicamente a las compañías tradicionales luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001, puesto que considera vital este sector.
La mayoría de las aerolíneas han optado por aumentar los precios de sus tiquetes de viaje para hacerle frente al impresionante aumento en el petróleo.
Aerolíneas enfrentan riesgo de nuevas quiebras
Los analistas destacan que las empresas de bajo costo supieron cubrirse mejor frente a las variaciones de precios del carburante.