A partir de 2006, los 740 millones de agricultores chinos no tendrán que pagar impuestos sobre la producción, según anunció el ministro de Finanzas, Jin Renqing.
La medida forma parte de los "esfuerzos" del Gobierno para estrechar la brecha entre ricos y pobres, y hasta el momento había sido ya aprobada en 28 de las 31 provincias del país, a las que se sumarán las tres restantes en los próximos días, dijo Jin.