E l gobierno de Costa Rica acaba de anunciar un plan de siembra en 20 mil hectáreas para producir biocombustibles: 10 mil hectáreas de caña de azúcar para etanol y 10 mil de palma para biodiésel. Esto con el fin, dicen los gobernantes ticos, de que en octubre de este año se inicie la mezcla de gasolina y diesel con esos biocombustibles.
El gobierno aduce que los aportes del proyecto estarían en: mejoramiento de las condiciones ambientales (menos contaminantes). Reducción ??"aunque poca en ??" en la dependencia de las importaciones de petróleo (la factura petrolera costarricense se calcula en $1.500 millones para el 2008, unos $100 millones más que en el 2007). "Sacar de la pobreza a pequeños agricultores".
Pero veamos cada punto.
Se ha advertido que los biocombustibles podrían causar más daño que bien al ambiente, a menos que se impongan estrictos controles en la forma en que se vayan a sembrar y cosechar los productos vegetales de donde se extraerán.
Estados Unidos, por ejemplo, está reexaminando sus planes y objetivos con respecto a los biocombustibles. Stavros Dimas, Comisionado del Ambiente, ha admitido que los efectos adversos sobre el ambiente y las comunidades pobres se han subestimado.
Las preocupaciones pasan por el hecho de que se vayan a cortar bosques y que habitats como la sabana sean desenterrados para abrirle espacio a los cultivos destinados a los biocombustibles. En pocas palabras, habría competencia por la tierra entre los biocombustibles y la necesidad de producir alimentos para una creciente y más demandante población.
Tema global
Y surge entonces un nuevo gran tema que aporta la globalización.
Crecientes precios del petróleo alteran los costos de producción y transporte de los alimentos en el mundo. La creciente demanda de biocombustibles crea tensión entre el uso de la tierra para producir combustibles.
La creciente clase media en el mundo en desarrollo o "emergente" está demandando más proteína. Lo hace consumiendo más puerco y hamburguesas, pollo o helados.
Y esto surge cuando el cambio climático mundial ??" con sus lluvias excesivas e inundaciones, calcinantes sequías, huracanes y tornados frecuentes, plagas y enfermedades, etc. ??" dificulta la producción de alimentos en múltiples y diversos lugares del globo terráqueo que normalmente producen y exportan alimentos, como, por ejemplo, Australia, Nicaragua y la misma Costa Rica.
Cheques "robustos"
Lo anterior significa alzas de precios en las tiendas y supermercados, aunque también más "robustos" cheques para muchos agricultores. Al final todo se traduce en inflación, como está ocurriendo en los países de nuestra región, en China, Estados Unidos.. El representante en Latinoamérica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ( FAO, siglas de Food and Agriculture Organization), José Graziano da Silva, pidió esta semana apoyar a los afectados por el alza de precios de los alimentos, pero igualmente llamó a aprovechar la oportunidad para estimular la producción de los pequeños agricultores
"Es cierto ??"dice??" que la demanda por cereales aumentó gracias a la producción de biocombustibles", pero hace notar que "el aumento de la oferta ocurre justamente en el continente donde están los mayores consumidores y productores mundiales de etanol de caña de azúcar y de maíz. Eso demuestra ??" agrega-- que la producción de biocombustibles no necesita ser hecha al costo de la producción de alimentos ni de la seguridad alimentaria", acaba manifestando Graziano da Silva.