La agricultura está resistiendo mejor que otros sectores a la crisis y sus precios van a subir conforme la economía mundial se vaya recuperando en dos o tres años, y lo harán de forma significativa a medio plazo, aunque sin llegar a los picos de 2007-2008, según la OCDE y la FAO.
En su informe de perspectivas del periodo 2009- 2018, calculan que respecto al decenio de referencia 1997-2006, los precios de los vegetales aumentarán en torno al 10-20% en términos reales.