Negociadores de Centroamérica y Estados Unidos concluyeron ayer en Managua, la VII de nueve rondas de negociación para suscribir un Tratado de Libre Comercio (TLC), en la que lograron importantes avances en textiles y agricultura pero dejaron grandes temas pendientes para las últimas dos rondas.
Los negociadores confirmaron que cumplirán con el calendario oficial para suscribir el acuerdo en diciembre, pero reconocieron que muchos de los temas sensibles de la negociación siguen sin resolver, por lo que también serán abordados de una manera política.
De hecho, esas sensibilidades serán tratadas por los ministros del istmo con el representante comercial estadounidense Robert Zoellick, quien visitará la región dentro de dos semanas.
Como uno de los logros más significativos de la séptima ronda, destaca la definición de cinco canastas de desgravación para productos agrícolas (quedaron pendientes las de productos industriales): canasta "A" (acceso inmediato), canasta "B" (cinco años), canasta "C" (diez años), canasta "C" especial (12 años), canasta "D" (15 años). También fueron apobadas las salvaguardias generales para un plazo máximo de cuatro años.
Además, en el área textil -tema que había estado entrabado- Estados Unidos aceptó incluir dentro de la lista de desabasto (telas que no se producen en la región y podrían importarse) 65% de las telas que Centroamérica está interesada en que se incluyan, y también fueron concertadas 45% de reglas de origen.
Sin embargo, muchos otros temas medulares del acuerdo fueron discutidos pero no se concretaron, por lo que serán pospuestos para las próximas dos rondas y, en algunos casos -como textiles, reglas de origen y agricultura- los negociadores tendrán la necesidad de sostener reuniones extraordinarias o "minirondas", cuyas fechas no han sido fijadas.
Entre estos temas figura el de patentes, medidas ambientales, capítulo laboral, ingreso temporal de personas de negocios y la colocación de productos en las diferentes canastas de desgravación, donde Centroamérica intenta "mover" hacia adelante algunos de sus productos con el fin de mejorar su oferta presentada a Estados Unidos.
La séptima ronda también concluyó sin definir uno de los temas más importantes para los centroamericanos: la salvaguardia especial agrícola. "Intercambiaremos las listas de productos que estarían sujetos a la salvaguardia especial agrícola lo más pronto posible", señaló el jefe negociador de Nicaragua, Carlos Sequeira, en rueda de prensa conjunta con sus colegas.
La salvaguardia especial agrícola pretende ser un mecanismo automático de compensación para los productos agrícolas centroamericanos, que entrarían a competir por el TLC con productos estadounidenses que reciben millonarios subsidios internos.
Estados Unidos mantendrá subsidios internos ante el fracaso de la discusión sobre ese tema en la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebrada la semana pasada en Cancún, México.
La jefa negociadora de Estados Unidos, Regina Vargo, se mostró "satisfecha" por los avances logrados en la séptima ronda, y dijo que su país "mostró flexibilidad al reconocer las sensibilidades de la región".
No obstante, advirtió que esa actitud debe ser recíproca, al recordar que esa flexibilidad "no la mostraron todos los países (centroamericanos) en la ronda de Cancún".
"Con lo que pasó en Cancún podemos ver los peligros de la intransigencia, de la inflexibilidad", dijo Vargo. "Vinimos a esta ronda con algunas expectativas y creo que las hemos concluido. Estamos en el camino correcto pero eso no significa, desde luego, que no haya asuntos difíciles, y estamos encontrando las maneras para encontrar respuestas", agregó.
Vargo explicó que su país maneja una "lista negativa" o anexo de medidas de no conformidad, en la que se colocarán los servicios sobre los que, por impedimentos legales, no aplicará el tratado. En esa lista Estados Unidos desea poner la telefonía celular.
Por su parte, el Consejo Empresarial Centroamericano (CECA) celebró los avances de la ronda, pero advirtió que Estados Unidos aún no ha consolidado la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC), que permite el ingreso de productos del istmo sin aranceles. También advirtió que pedirá exclusiones de productos sensibles si Estados Unidos mantiene los subsidios internos.
Los negociadores centroamericanos se reunirán a partir del 6 de octubre en Guatemala para preparar su posición de cara a la octava ronda, prevista para fines de octubre en Houston (EEUU).