El renglón agropecuario requiere más que un cambio de funcionarios para atender la crisis que enfrenta actualmente el sector.
Así coinciden representantes del agro y economistas, luego de la renuncia de ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango, y posterior designación en ese cargo del director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Eduardo Carles.
Con esta designación, según el economista Juan Jované, el Gobierno sigue dando muestra de su incapacidad para impulsar el desarrollo del sector.
"Si el Gobierno hubiera anunciado un plan para el desarrollo agropecuario, en lugar de solo un ministro, el panorama hubiera sido distinto", afirmó Jované.
El cambio en la cartera también se da cuando productores denuncian una dependencia de la importación debido a un déficit en la producción local impulsada por la sequía y el abandono del sector.
Jované indica que el país invierte cerca de 1,200 millones de dólares en la importación de alimentos.
Según cifras oficiales, con excepción del cultivo de arroz, que aumentó en un 3.5% en el 2015, y algunos productos de agroexportación como el banano y el melón en un 4.7% y 17.9%, respectivamente, la producción en el sector primario mostró un decrecimiento significativo.
Mientras, en el primer trimestre del 2016, la exportación de rubros como el banano ha registrado baja del 3.7%, melón en 21.5%, sandía y la piña han reflejado bajas del 22.8% y 40.8%, respectivamente.
En tanto, la producción de otros como el arroz, que requiere en volumen más de 7.5 millones de quintales producidos para abastecer el país, al mes de marzo apenas alcanzaba los 6.5 millones de quintales.
Así mismo, productores alertan que el déficit de cebolla podría alcanzar al mes de julio los 21 mil quintales.
Según productores en Panamá, unas 35 mil hectáreas de producción agropecuaria se han reducido en los últimos ocho años.
En el primer trimestre del 2016, el valor de la importación de bienes sumó 2,622 millones 611 mil dólares, unos 2,477 millones 846 mil dólares más de lo que importó, 144 millones 765 mil dólares.
Para Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, el principal reto que debe asumir el nuevo ministro es la recuperación de áreas producidas, así como la puesta en operación de la Cadena de Frío y centros poscosecha.
Jiménez agrega una ley que regule la cadena agroalimentaria, misma que ya fue planteada por el ministro Arango.
Con esto coincide Felipe Álvarez, de la Asociación de Productores de Ganado de Leche de Panamá (Aprogalpa), quien advierte que los altos costos de producción están haciendo menos competitivos a los productores nacionales frente a otros mercados.
Indicó que mientras el Estado les brinda bajos intereses agropecuario, al mismo tiempo abre el mercado a la importación.
Aunque Álvarez ve como favorable el nombramiento de Carles, sostiene que el resultado de su trabajo dependerá de la integración de todos los sectores y la disponibilidad del Estado en beneficiar e impulsar la producción local.
El nuevo ministro de Desarrollo Agropecuario, Eduardo Carles, asumirá el cargo el 1 de julio.
Para productores como Virgilio Athanasiadis, la designación de Carles es favorable, siempre y cuando se dé continuidad y mejore los proyectos para impulsar la producción.
En tanto, para el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Jorge García Icaza, la salida del ministro Arango es una gran pérdida, no obstante, la cercanía de Carles al sector lo constituye en una designación positiva.
Sin embargo, para el productor de Tierras Altas Augusto Jiménez, la desventaja de Carles es no ser productor, pero asegura confiar en el trabajo que pueda realizar.
Datos
35 mil hectáreas se han abandonado.
$2 mil millones más se importaron.
14% disminuyó la exportación de bienes, durante el año en curso.