Los cambios climatológicos en la región de Azuero continúan afectando a un buen número de productores que dependen de esta actividad económica para subsistir, tomando en cuenta que este año han sido azotados por la sequía y las repentinas lluvias de los últimos días que han provocado daños en varios cultivos.
Una gran cantidad de sembradíos de diferentes rubros no han rendido el porcentaje necesario, debido a la escasez de agua y el problema se ha agravado porque los pozos de profundidad no han dado los resultados que se esperaban lo que se confirma con las últimas perforaciones realizadas en la provincia de Los Santos.
En el sector ganadero, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) había previsto apoyar a los productores de la región con la siembra de 156 hectáreas de sorgo forrajero y 17 de maíz para la alimentación de los animales. Sin embargo, sólo se ha logrado sembrar hasta la fecha 102 hectáreas porque no hay condiciones adecuadas por el serio agotamiento de los caudales subterráneos de agua.
De acuerdo con el informe estadístico de esta institución, los pozos, ríos y quebradas están perdiendo su caudal y en los últimos días, la perforación de unos 120 pozos ha resultado negativa, es decir las perforaciones efectuadas por la Dirección de Riego del MIDA no encontraron agua en las profundidades de la tierra, lo que agrava la situación porque este sistema es la única alternativa inmediata o a corto plazo con el que contaba el productor tanto en la ganadería como en el sector agrícola.
Actualmente unas 61 hectáreas de pasto para alimento del ganado se han dejado de sembrar por la falta de agua. Esto significa que unos 1,525 animales no tendrán su sustento asegurado, lo que representa un alto riesgo de mortandad. Los productores de esta región dijeron que tratan de comprar otro producto para darles de comer.
Explicaron que, incluso, compran alimento preparado a otros productores o preparan su propio alimento con insumos que tienen que comprar lo que les sube los costos de producción y no les reporta ninguna rentabilidad en el negocio, pero no tienen alternativa porque no cuentan con agua y si no hacen esto los animales se les pueden morir.
Este año el MIDA en la provincia de Los Santos ha entregado 111 mil 960 pacas para alimento de ganado a unos 114 productores de la región buscando balancear la deficiencia y se han tratado de buscar soluciones que no han resultado satisfactorias porque incluso metieron tractores para represar agua en el río Mensabé y no resultó.
Se han logrado establecer 92 represas en los ríos y quebradas, además se han reactivado 64 ojos de agua en sectores como Santana, Los Santos, Santo Domingo y Tonosí que en este momento es el único punto donde hay agua superficial. Sin embargo, esto no suple las necesidades de los productores tanto en los cultivos como en la ganadería.
Mientras tanto, en la provincia de Herrera, los productores, aunque en menor escala, también han sido afectados por la sequía a pesar que la mayoría de ellos decidió sembrar menos hectáreas para no correr el riesgo de grandes pérdidas que después no pueden respaldar por la falta de financiamiento; destacando que, aunque en algunos puntos los pozos han salido negativos han tratado de balancear la situación.
Al respecto, el productor Ernesto Calderón señaló que muchas perforaciones salen negativas y los pozos que resultan se agotan con rapidez por lo que pasan problemas debido a que la sequía les ha impedido sembrar lo que tenían destinado y se quedaron muchas hectáreas libres porque no contaban con el agua necesaria para sacar los cultivos adelante.
Dijo que sólo pudo sembrar una hectárea porque el pozo que tiene no le da para más y los de profundidad no encuentran el caudal que se requiere para que funcionen y por lo menos ha tratado de meterle más tubos para que genere más, pero los técnicos del MIDA le han señalado que esto no es recomendable, añadiendo que de cuatro hectáreas programadas sólo pudo sembrar una.
Otro de los productores afectados, el señor Lorenzo Villarreal, de Los Olivos, quien trabaja los rubros de exportación, melón y zapallo, señaló que el clima los engañó completamente este año y que la sequía los tomó desprevenidos porque el agua se fue muy abajo y los pozos no rindieron lo que debían.
Dijo que disminuyó el riego que le daba a las plantas por hectáreas y de cuatro horas que regaba cada circuito debió bajarlo a una o dos horas, dependiendo del proceso de los cultivos, sin embargo, no se produjo lo que se esperaba, lo que significa que no ganarán igual, y agregó que él no perdió porque trató de implementar un sistema de riego de menos horas.
Por su lado, el productor Arnulfo Castro, quien produce sandía y maíz, manifestó que hubo poco rendimiento en los cultivos porque, a pesar que tenía agua en un pozo de profundidad, ésta no suplía la necesidad, porque el caudal bajó con el desarrollo de la sequía, y explicó que aunque logró con mucho esfuerzo salvar la producción de sandía, en el maíz no le fue bien porque debió bajar a una hora de riego por hectárea.
Mientras los productores de la región de Azuero enfrentaban la falta de agua provocada por la sequía, las repentinas lluvias en la región mantienen preocupado a este gremios cuyos cultivos de sandía, melón e incluso tomate industrial en el área de Tonosí pueden verse seriamente afectados por esta "lluvia loca" ,como le llaman que sólo vendría a hacerles más daño.
Cabe señalar que los pozos de profundidad era la única alternativa de riego efectivo de los productores, sin embargo, un 30% ha salido negativo en toda las regiones contempladas en el arco seco de acuerdo con un informe suministrado por el responsable nacional de este plan, Francisco Rodríguez quien señaló que se han perforado 707 pozos entre Veraguas, Azuero, Capira y Chepo pero que tienen problemas con la disminución en los caudales.
Ante esta alarmante situación que enfrentan los productores, los técnicos del MIDA y las autoridades encargadas evalúan una alternativa para la realización de un estudio de agua subterránea y una evaluación previa antes de lanzarse a perforar un terreno.
Por otro lado, la construcción de represas significaría un gasto considerable para el gobierno porque cada una tendría un valor de entre B/. 5,000 y B/. 7,000 que representa un costo de B/. 1,000 por metro de agua represada con la única ventaja que tendrían agua permante y estarían más preparados para enfrentar este tipo de alteraciones en el clima.
Aguda sequía y "lluvia loca" devastan agricultura y ganadería
Mientras disminuye el caudal de los ríos, las perforaciones de pozos del MIDA no arrojan resultados positivos. Minirrepresas pueden ser la alternativa.