Llegó fin de año y con ello, la hora de comprar regalos, arreglar la casa y preparar las cenas de Navidad y Año Nuevo.
Todo esto implica gastos adicionales. Para esto, muchos panameños ahorran y adecúan sus presupuestos para poder celebrar en grande.
Falta poco para que se entregue el último décimo tercer mes de este año, mientras los bancos desembolsarán los ahorros de Navidad.
En el aire se respira fiesta y gastos. Desde principios de noviembre, los centros comerciales ya han empezado a promocionar fuertemente sus ofertas, que se han diversificado, y flexibilizado los requisitos para otorgar créditos.
Celebrar y compartir en familia es bueno, pero es aconsejable saber controlar cada moneda que sale del bolsillo, pues cada gasto innecesario se notará en los presupuestos posteriores.
El número de panameños que sigue ahorrando se mantiene en ascenso, según las estadísticas de los bancos. Esto es un buen síntoma, pero de nada sirve este hábito, si se despilfarra ese dinero.
Las personas deben aprender a llevar presupuestos y a establecer prioridades en sus necesidades, lo que conlleva a una mejor calidad de vida y a niveles de endeudamiento razonables.