La Agencia Internacional de la Energía (AIE) revisó ayer a la baja sus previsiones sobre la demanda de petróleo en el mundo de aquí a 2013 a causa tanto de la crisis que ha obligado a reducir las expectativas económicas, como a los efectos de los elevados precios del barril el pasado verano. En un suplemento excepcional que viene a corregir su informe de julio pasado sobre las previsiones a medio plazo, la AIE calcula ahora que el consumo de petróleo en todo 2008 será de 700.000 barriles diarios menos de lo que calculaba hace sólo cinco meses.
La disminución es de 1,4 millones de barriles diarios para las previsiones de 2009 y de 2,9 millones para 2013. Eso significa que entre 2008 y 2013 el aumento de la demanda mundial de crudo se limitará al 1,2% anual de media (alrededor de un millón de barriles diarios suplementarios cada año), de forma que se pasará de 86,2 a 91,3 millones de barriles diarios. Ese crecimiento se deberá a los países emergentes y en desarrollo, que tendrán un crecimiento medio del 3% anual (1,2 millones de barriles suplementarios) y pasarán a totalizar 44,4 millones de barriles diarios en cinco años.
Advertencia.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) hizo hincapié en que la ralentización en el alza de la demanda petrolera mundial no significará el fin de la tensión entre oferta y demanda que anticipaban a partir de 2011 por la falta de inversiones para incrementar las extracciones de petróleo.