La aseguradora AIG pagó ayer 165 millones de dólares en bonificaciones a sus ejecutivos, pese a que el Gobierno se ha visto obligado a intervenirla para evitar su colapso, lo que ha airado a la Casa Blanca y al Congreso.
American International Group (AIG) era una de las mayores aseguradoras del mundo antes de la crisis y, para evitar su quiebra, el Gobierno le ha inyectado unos $170.000 millones.
La noticia de las bonificaciones motivó una llamada de protesta del secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, al principal ejecutivo de AIG, Edward Liddy, esta semana. Liddy accedió a reducir algunos pagos menores, pero en una carta enviada a Geithner alertó del peligro de que la compañía pierda a algunos de sus ejecutivos.