Adicionalmente, con la tradición de lavado para su preparación y cocción, se elimina otro alto porcentaje de nutrientes.
Sin embargo, el arroz fortificado puede ser lavado y solo perderá un bajo porcentaje de nutrientes, aunque las autoridades agropecuarias recomiendan no lavarlo para consumirlo con todo su valor nutricional.
Y es que los expertos recomiendan para mejorar el valor nutricional del grano utilizar la fortificación para añadir vitaminas y minerales esenciales, como una medida de salud pública.