El alcalde de la capital mexicana, Andrés Manuel López Obrador, propuso ayer al presidente del país, Vicente Fox, un plan de austeridad para “enfrentar la crisis de las finanzas públicas” que incluye el recorte del salario del gobernante entre un 20 y un 30 por ciento.
El alcalde, el político más popular del país y considerado por analistas y encuestas como un candidato seguro a la Presidencia en 2006, declaró a los periodistas que Fox debe poner el ejemplo y hacer un ajuste en el gasto del Gobierno Federal.
“No se trata de que (el presidente) gane el mínimo, pero sí puede reducir en un 20 y hasta en un 30 por ciento su salario. Sería bueno que sea el primero en poner el ejemplo y obligar al resto de los funcionarios a hacer lo mismo”, afirmó.