Alcatel, afectada profundamente por la congelación de las inversiones en el sector de las telecomunicaciones, anunció ayer un nuevo corte en sus efectivos para llevarlos a 60,000 antes de fines de 2003 y prevé desacelerar su actividad para fines de este año.
Luego de que varios de sus competidores en el mundo procedieron ya a reducciones de efectivos para ajustarse a una fuerte disminución de la actividad en el sector, Alcatel anunció "la aceleración de su programa de reestructuración" para llevar sus empleados a 60,000 a fines de 2003, contra 83,000 a fines de junio de 2002.
Luego de lanzar en 2001 un plan de supresión de 34,500 empleos antes de fines de 2002, Alcatel anunció el 26 de junio un nuevo plan de reestructuraciones destinado a efectuar un corte de 10,000 puestos para fines de 2003.
Alcatel precisó que tendrá que efectuar 9,000 supresiones de puestos suplementarios para llevar los efectivos a 60,000, además de unos 4,000 puestos que forman parte del plan de reducciones anunciado en 2001, pero que no fue llevado a cabo en su totalidad.
Por otra parte, los 60,000 puestos a fines de 2003 toman en cuenta a los trabajadores de Shangai Bell, la filial de Alcatel en China, unas 6,000 personas, se precisó.
La empresa justificó estas nuevas reducciones afirmando que se debe a "la continuación del deterioror de los mercados de las telecomunicaciones", y para alcanzar su objetivo de lograr un retorno a los beneficios en 2003.