El jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Frank-Walter Steinmeier, aboga por que el Estado alemán y los estados federados concedan nuevas ayudas al fabricante automotriz Opel si su casa matriz, General Motors (GM), mantiene sus fábricas y el empleo en Alemania.
En una entrevista con el diario “Hamburger Abendblatts”, el ex ministro de Exteriores sostiene que si el concepto de GM es “firme” y mantiene los mismos puestos de trabajo que los que contemplaba el fracasado plan de compra del grupo austríaco-canadiense Magna, “el Estado y los Lander no podrán denegar su ayuda”.
En su opinión, lo principal es que se comprometan los “recursos” económicos necesarios para mantener los empleos de Opel en las cuatro factorías con que cuenta en Alemania.
El Gobierno de la canciller Angela Merkel concedió durante la pasada legislatura un crédito de 1,500 millones de euros a GM para garantizar la supervivencia Opel.
Merkel había apostado por la venta de Opel al consorcio formado por Magna y el banco ruso Sberbank, lo que finalmente no ocurrió, porque GM optó por quedárselo.