EON AG y RWE AG, las empresas de electricidad más grandes de Alemania, están aumentando las inversiones en energía solar en la medida que los precios más bajos de esta tecnología y la salida del país de la energía nuclear las llevan a buscar nuevas fuentes de ingresos.
A partir de 2013, EON proyecta sumar 70 megavatios de capacidad fotovoltaica al año, en comparación con un total de 51 megavatios que construyó desde 2008, dijo Christian Drepper, un portavoz.
RWE, que antes se resistía a apoyar la energía fotovoltaica, podría incrementar las inversiones en la tecnología luego de una caída en el costo de los paneles.
Los precios de la energía solar han caído desde entonces “considerablemente, más de lo que esperábamos”, dijo Hans Buenting, director financiero de la unidad de energía renovable Innogy de RWE.
“Para primeros proyectos estamos buscando países más prometedores en Europa que Alemania”.
Estas decisiones ponen en evidencia que las empresas de electricidad alemanas están apartándose de la energía nuclear luego de que la canciller alemana Ángela Merkel decidiera cerrar las centrales atómicas del país a raíz del accidente atómico en Japón ocurrido hace 13 meses.
Tanto RWE como EON se oponían a la energía solar en Alemania.
El objetivo de Merkel es ampliar la participación de las energías renovables hasta por lo menos un 35 % de la matriz energética.