La campaña destinada a obligar a Grecia a honrar sus compromisos con el euro podría resultar adversa para la canciller Ángela Merkel y el presidente Nicolas Sarkozy.
La liquidación de activos indica que la crisis de Europa está escalando hacia una nueva etapa.
El riesgo es que esto dificulte a los países endeudados convencer a los inversores de que pueden poner en orden sus finanzas y por otro lado, a los diseñadores del plan para reforzar las defensas del euro.
La semana próxima se debatirá una moción que permitiría a los países abandonar la eurozona.