La FAO alertó sobre la grave amenaza que representa, tanto para las personas como para el medioambiente, las grandes cantidades de residuos químicos tóxicos de plaguicidas inutilizados o caducados en zonas como Europa del Este, Asia, Oriente Medio y América Latina.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en Latinoamérica y Oriente Medio el volumen de sustancias químicas "envejecidas" procedentes de plaguicidas ronda las 10,000 toneladas.
Sólo Ucrania tiene unas 19,500 toneladas de este tipo de productos en mal estado, mientras que en Macedonia hay unas 10,000, en Polonia 15,000 y en Moldavia 6,600.
En Asia las existencias alcanzan las 6,000 toneladas, sin contar a China, país del que la FAO no posee datos concretos pero en el que, según supone el organismo, el "problema de los plaguicidas está muy difundido".
En un comunicado, la organización, con sede en Roma, hace también hincapié en la grave situación que se vive en Africa, donde la cifra de plaguicidas caducados en 53 naciones asciende a 50,000 toneladas. "Países como Argelia, Camerún, Somalia, Eritrea y Senegal están enormemente preocupados por los efectos graves y continuos de sus reservas de plaguicidas inutilizados", señala en el documento el jefe del programa de la FAO sobre Prevención y Eliminación de Plaguicidas Caducados, Mark Davis.