La Comisión de Garantías, organismo que en Italia se encarga de regular las huelgas, alertó que el mes de septiembre será de "alta conflictividad" en el sector del transporte ante el elevado número de paros previstos.
El presidente de esa comisión, Antonio Martone, mostró su preocupación por las denominadas "huelgas salvajes", como se conoce a los paros que con frecuencia colapsan el sector público italiano.
Tras las "tregua" estival, ya hay al menos ocho huelgas anunciadas para septiembre, las dos primeras el día 6, convocadas por sindicatos autónomos en el transporte aéreo -un paro de cuatro horas que afectará al aeropuerto romano de Fiumicino- y el transporte ferroviario, respectivamente.
Para el 10 de septiembre está prevista una huelga de pilotos de Alitalia en protesta por el nuevo plan industrial que estudia la dirección, y cinco días después los sindicatos Cub y Sult han anunciado un paro de 24 horas en el transporte público local, que coincidirá con una huelga de empleados bancarios.
Los pilotos de Alitalia volverán a protestar el 18 de septiembre, mientras que el 24 de septiembre paralizarán su actividad los trabajadores de la sanidad privada afiliados a tres centrales autónomas para presionar para la renovación del convenio colectivo.
Ante esta situación, Martone hizo un llamamiento a los trabajadores de los servicios públicos para que respeten las reglas en materia de huelga, al tiempo que instó a los sindicatos a "negociar sin descanso" para solventar los conflictos laborales actuales.