El venezolano Alí Rodríguez-Araque asume hoy la secretaría general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) por un período de tres años, como sucesor del actual secretario general, el nigeriano Rilwanu Lukman.
El nombramiento de Rodríguez, ex ministro de Energía y Minas de su país, se decidió en la última reunión de la OPEP, celebrada en Viena el 13 de noviembre pasado.
La elección del entonces ministro venezolano y presidente de turno de la conferencia ministerial de la OPEP causó en su momento sorpresa general pues no figuraba entre los candidatos propuestos por Arabia Saudí, Libia, Argelia e Irak.
Después de casi dos años en los que los ministros no habían logrado el consenso necesario para nombrar al sucesor de Lukman, nombrado asesor del presidente de Nigeria, los observadores creen que el nombramiento de Rodríguez fue una solución de compromiso.
Pero al mismo tiempo ven en esta decisión un reconocimiento al importante papel que desempeñó el gobierno de Hugo Chávez en el seno de la organización para consolidar su credibilidad y conseguir la recuperación del mercado que en el momento en que asumió el poder en Caracas estaba en medio de una de las peores crisis, con precios por debajo de los 10 dólares el barril.
La nueva política petrolera de Venezuela y sobre todo la inesperada disciplina que ha mantenido ese país desde entonces en cuanto al respeto de los topes máximos de producción establecidos fue un elemento decisivo que contribuyó a un sostenido incremento de los precios, especialmente porque los operadores no creyeron al principio que el cártel fuera a lograr su meta, después de varios intentos infructuosos.
Pero tras el recorte de la producción acordado en marzo de 1998, los precios del crudo subieron de forma constante hasta llegar el verano pasado a superar los 35 dólares por barril, registrando en el 2000 el promedio anual más alto en los últimos 15 años.
Sin embargo, los productores se enfrentan actualmente al peligro de un nuevo desplome del mercado en la próxima primavera, cuando baja la demanda, ya que en las últimas semanas las cotizaciones cayeron en cerca de un 30 por ciento pese a la temporada invernal en el hemisferio norte, la de mayor consumo mundial de crudo.
En vista de esta situación, la mayoría de los productores han anunciado reiteradamente que están dispuestos a reducir la oferta en la próxima reunión que celebrarán en la capital austriaca el 17 de enero del 2001, después de haberla aumentado cuatro veces en el 2000 bajo fuertes presiones de las naciones consumidoras, sobre todo Estados Unidos y la Unión Europea.
El propio Chávez es uno de los más partidarios de tomar esta medida y ha anunciado que está dispuesto a visitar a todos sus socios para discutir el problema, en la que sería la segunda gira por los diez países tras la que hizo para preparar la II Cumbre de la OPEP celebrada en septiembre pasado en Caracas, que le valió duras críticas occidentales por visitar oficialmente Irak y Libia.
Los once países que integran el cártel -Arabia Saudí, Argelia, Emiratos Arabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela- aspiran a estabilizar los precios en una horquilla de fluctuación de entre 22 y 28 dólares por barril.
Rodríguez, quien llegará a Viena el próximo día 6 según informaron a