El grupo industrial francés Alstom ha decidido retirar su demanda judicial contra un contrato concedido por la compañía ferroviaria francesa SNCF a su competidor canadiense Bombardier para reemplazar los trenes de cercanías de París.
Esta decisión fue anunciada en los comunicados de Alstom y de la SNCF.
La operación de renovación de los trenes de cercanías, los RER, de la región parisiense costará cerca de 4 mil millones de euros a la SNCF y al Sindicato de transportes de Ile de France (Stif).
De ese monto, 2,700 millones de euros habían sido atribuidos al constructor ferroviario canadiense para compra de material nuevo.
Alstom ha retirado su demanda tras alcanzar un acuerdo con Bombardier -titular de la nueva locomotora Transilien- para participar en ese proyecto, explicó la SNCF.
"La parte de Alstom es estimada en un tercio del contrato global y será puesta en marcha en condiciones razonables", añadió, por su parte, el grupo francés.
El pasado 30 de octubre, Alstom presentó una demanda de carácter urgente contra el citado contrato ante el Tribunal Administrativo de París, que sería ante el tribunal juzgada el próximo martes 14 de noviembre.