Spence Brennan gana $55 mil como subgerente de una cadena de restaurantes chinos. Cree que puede tener un mejor salario como soldador.
Una mañana de octubre, en Mountain View College de Dallas, el joven de 22 años hizo volar las chispas en un taller mientras practicaba la técnica de arco eléctrico. El curso de dos años es un lugar al que habitualmente recurren los fabricantes que buscan personal técnico calificado.
“La demanda de empleo en soldadura es mucho más grande que en cualquier otro rubro”, dijo Brennan, que abandonó una carrera universitaria de cuatro años después de dos semestres y espera que su capacitación le permita casi duplicar el salario que cobra en Pei Wei Asian Diner, división de P.F. Chang’s China Bistro Inc. “Podría ganar $100 mil anuales como mínimo”.
Empresas como Caterpillar Inc. buscan trabajadores como Brennan. Las vacantes para trabajadores calificados en el sector fabril podrían quintuplicarse a 3 millones hasta 2015 debido a la recuperación de la industria estadounidense y al retiro de los “baby boomers”, según la Sociedad de Ingenieros Industriales. Ese déficit podría poner en peligro tanto la recuperación estadounidense como los planes de crecimiento de las empresas.
Este desfase en el sector de la manufactura es parte de un problema de capacitación más amplio en una economía que tiene más de 3 millones de puestos vacantes, pese a que la tasa de desempleo se mantuvo en 8% o más durante 43 meses consecutivos antes de descender a 7.8% en septiembre. La economía y la historia se combinan para provocar esta escasez de trabajadores calificados.