En sopa o frita, la yuca siempre es bien recibida en la dieta de los panameños. Por ello, de las 2, 091.25 hectáreas programadas para sembrarse este año, la producción de unas 1, 871.25 está destinada para el consumo local.
Esto no permite que se amplíe su industrialización, tal y como viene sucediendo en otros países, en donde toma fuerza la producción comercial del almidón de yuca.
"La tendencia es la producción de almidones modificados e hidrolizados, por los que se obtienen precios más altos", asegura un informe reciente de la FAO.
El organismo señala que de toda la producción regional de yuca, entre el 60% y el 70%, que equivale a unos 40 millones de toneladas al año, se destina a la producción de alimentos tradicionales, y la región aporta apenas un 4% al suministro mundial de almidón de yuca, aunque produce un volumen mucho mayor de almidón de maíz.