Un 53% de los estadounidenses cuyas hipotecas fueron renegociadas este año para facilitarles el pago resultó incapaz de mantenerse al día con las letras y volvió a caer en la morosidad, dijo ayer el Gobierno.
Seis meses después de obtener términos más ventajosos para hacer frente a su deuda hipotecaria, un 53% de los propietarios ya estaba atrasado en los pagos, de acuerdo con John Dugan, presidente de la Oficina del Controlador de la Moneda, una agencia de regulación bancaria.
Según sus cifras, muchos propietarios fueron incapaces de hacer frente a las letras inmediatamente después de obtener la ayuda.
Así, un 36% de los beneficiados tenía cuentas pendientes tan sólo tres meses después de la renegociación de su hipoteca para reducir su interés, el capital o alargar el vencimiento.
Estas cifras ponen en tela de juicio la efectividad de los procesos de renegociación, que numerosos demócratas defienden en el Congreso como una medida indispensable para que el sector inmobiliario salga de su agujero.
La cuestión "tiene ramificaciones importantes para la crisis de desahucios y para las medidas sobre la modificación de las hipotecas que los legisladores, sin duda, aprobarán en las próximas semanas y meses", dijo Dugan.
El presidente del Comité de los Servicios Financieros de la Cámara Baja, Barney Frank, abogó ayer por la mejora de los términos de las hipotecas, incluida una reducción del volumen total de deuda del propietario. Dijo que el Congreso no aprobará el desembolso de $350.000 millones en fondos contra la crisis para el departamento del Tesoro hasta que no haya un acuerdo sobre medidas para reducir la ola de desahucios.