"En ese momento será importante contar con una generación térmica confiable porque se va a acercar bastante la demanda a la oferta", señaló el gerente de ETESA, Juan Urriola.
Sin embargo, el fenómeno de El Niño parece que no esperará a fines del 2006. De acuerdo con el gerente los primeros cambios podrían notarse a finales de este año, y mediados del 2005, en los cuales no se van a provocar los niveles de lluvia y de aporte que se esperan.
Según Urriola esto significa que hay que administrar las plantas hidroeléctricas de manera que se pueda contar con su capacidad el mayor tiempo posible.
Y además, hay "que echarle mano al plantel confiable térmico que va a ser exigido por mayor tiempo lo que podría traer como consecuencia una noticia desfavorable para el consumidor" dijo Urriola.
Resulta que entre más se usen los térmicos con los precios actuales del combustible, la incidencia será mayor sobre los costos que debe pagar el consumidor.
La situación es más preocupante aún cuando los registros de ETESA indican que este año, la demanda de energía está creciendo con respecto al año 2003.
En el año 2003 la demanda máxima estaba alrededor de los 860 MW y la máxima registrada este año alcanza los 910 MW.
Esto podría ser a causa de los frecuentes calores que están produciendo una mayor demanda de energía (en aires acondicionados) entre las 9:00 a.m. y 6:00 p.m.
Afortunadamente, Panamá está involucrada en acuerdos de interconexión eléctrica con el mercado centroamericano que deben estar disponibles para el 2007 los cuales permitirán a Panamá comprar o importar energía de este mercado para cubrir su demanda se incrementa con los años.
Seis países centroamericanos podrían vincular sus redes eléctricas nacionales en el 2007, creando un mercado eléctrico de Latinoamérica. Se trata de Guatemala, Costa Rica, Panamá, Honduras, El Salvador y Nicaragua quienes están aprobando términos finales con el Banco Interamericano de Desarrollo para financiar el proyecto de $250 millones, que empezará a construirse en el 2005.
El fenómeno de El Niño, es una anomalía climática del Pacífico que se presenta en intervalos de cuatro a siete años, ocasionando desastres naturales, con impactos en los ecosistemas marinos y terrestres de la región.
Características de El Niño
Incremento de la temperatura superficial del mar peruano.
Incremento de la temperatura del aire en zonas costeras.
Disminución de la presión atmosférica en zonas costeras.
Disminución del afloramiento marino.
Incremento del nivel del mar frente a la costa peruana. (Estas características deben permanecer por lo menos 04 meses consecutivos)
Lluvias excesivas en la costa norte, causando muchas veces inundaciones y desbordes de ríos.
Deficiencia de lluvias en la sierra sur del Perú, (especialmente en el Antiplano).
Migración y profundización de peces de agua fría, (sardina, anchoveta, merluza, etc.).
Incremento de plagas y enfermedades en ciertos cultivos.
Presencia de epidemias.
Alteración de los ecosistemas marinos y costeros.